Muy Sres. Nuestros:
Tal y como anunció el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero durante el último debate sobre el Estado de la Nación, que se celebró los días 12 y 13 de mayo, el Gobierno aprobará con carácter inminente un Plan VIVE para la renovación de 2.000 autobuses y autocares.
Entre las características del plan, en parte similar al aplicado al sector de los turismos, destaca la utilización de una línea ICO por un tiempo de duración limitado a dos años -2009-2010-.
Con este motivo, el pasado miércoles día 3 de junio, el director general de Transportes Terrestres, Juan Miguel Sánchez, convocó en el Ministerio de Fomento a las asociaciones de transporte de viajeros integradas en el Comité Nacional de Transporte por Carretera entre los que se encuentra FENEBUS, así como a las de fabricantes y carroceros, Aniacam, Anfac y Ascabus para informar de este proyecto cuyo texto definitivo podría conocerse la próxima semana.
Los responsables de la valoración de esta línea de crédito han contemplado dos posibilidades, o bien una línea ICO -que es la más sencilla- y por tanto la que se va a seguir, o bien la subvención directa a través de la Ley General de Subvenciones -que requiere una tramitación bastante compleja- y que no procede.
Los vehículos que se pueden acoger a este plan son los de las categorías M2 (microbuses) y M3 (autobuses y autocares) y los beneficiarios serán tanto empresas físicas como jurídicas. El plan tiene dos objetivos claros. Por un lado, generar empleo y activar la industria a corto plazo y, por otro, apoyar al transporte público a través del descenso de la edad media de la flota, la introducción de motorizaciones más respetuosas con el medio ambiente, la generalización de la accesibilidad y la mejora de la imagen del transporte público en autobús.
En consecuencia, se ha buscado el mayor número de beneficiarios para el plan, que como contrapartida exige el achatarramiento o baja un término que aún no se ha decidido definitivamente- de vehículos de más de diez años. La cuantía del VIVE para autobuses será de 200 millones de euros, con un límite máximo de subvención por empresa de 500.000 euros, tal y como exige el régimen de mínimis. El ICO y las entidades financieras serán los encargados de realizar las operaciones de préstamo.
El importe de las ayudas para los vehículos M-2 será de 60.000 euros a interés cero y el resto, hasta completar la totalidad, a tipo referencial ICO más 2,25%, un porcentaje idéntico al aplicado a los turismos. Para los vehículos M-3, los 120.000 primeros euros serán a interés cero y el resto, al referencial ICO más 2,5%. Aunque en principio sólo se ha hablado de préstamos, también se aceptarán las operaciones de leasing.
Finalmente, en la línea de exigencia de la nueva normativa comunitaria, la accesibilidad deberá cumplir con la directiva sobre construcción de autobuses y autocares.
Hasta este momento, es lo que podemos adelantar. Tan pronto como se publique la disposición, enviaremos una circular informativa comentando los términos y alcance de la misma.